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JAVIER ROMÁN · Desiertos



Durante el último año de ESO, tuve la gran suerte de poder escoger la rama artística entre las distintas posibilidades, por lo que fue el primer momento en el que el entorno con el que interactuaba y me relacionaba se fue reduciendo, por así decirlo, a gente con intereses y gustos similares a los míos.


Esto supuso que una tarde, unos antiguos compañer@s me animaron a probar a fotografiar con el mismo teléfono, y la verdad que lo encontré muy entretenido. Conforme pasaba el tiempo comenzaba a coger de vez en cuando la cámara de casa, al mismo tiempo que compartía las fotografías que encontraba interesantes en un banco de imágenes. Dos años mas tarde durante el bachillerato artístico en la Escuela de Arte de Almería, una profesora a la que guardo un especial cariño, me propuso la posibilidad de cursar fotografía en esta misma escuela y fue entonces cuando comencé a formarme de manera académica en dicha rama artística.


Mi proceso creativo comienza cuando, ya sea una serie, canción, película o incluso una circunstancia, provoca que algo me llame especialmente la atención. Como puede ser un concepto, la plasticidad de un material o incluso la combinación de colores llamativos.


Una vez que mentalmente pego ese “chispazo” abro la aplicación de notas en el móvil y lo

apunto, pasado un tiempo, normalmente días, escojo una o varias de las distintas posibilidades y comienzo a documentarlo. Proceso en el que me pregunto qué quiero conseguir, el porqué me ha llamado la atención y cómo podría transformarlo en una serie o proyecto.


Cuando ya tengo las ideas claras, me dispongo a conseguir los materiales o lo que sea necesario para llevar esa idea a cabo. Cuando está todo listo es cuando comienza la mejor parte, en la que me pongo manos a la obra, nunca mejor dicho ya que en muchas de las ocasiones tengo que construir de forma íntegra todo el set, teniendo que tirar de tijeras y pegamento, en cierto modo es como volver a cuando daba plástica en el colegio con 5 años y eso me encanta.



La inspiración llega en muchas ocasiones con la letra una canción, en otras el concepto que trata un libro o película, pero como nexo de unión de todas ellas podría añadir que nace desde la construcción de una falsa realidad en la que todo es modélico y colorido pese a que en realidad no lo sea, un Show de Truman.


Mis objetivos a largo plazo son muchos, y los iré cumpliendo poco a poco todos y cada uno de ellos sin duda, pero el que siempre se mantiene y que me propongo, es el de aprender. Ya sea de mis compañer@s de profesión o de mi entorno para poder mejorar con el paso del tiempo18 y de esta forma ser capaz de producir todo aquello que me venga a la mente, por complejo que resulte. Pensando en grande me gustaría llegar a contar con una gran cantidad de medios, recursos y personal para poder producir cualquier idea que se me pase por la cabeza, desarrollar superproducciones para una sola fotografía, estaría realmente bien.




//// Con esta serie DESIERTOS, Javier explora la multitud de definiciones a la hora de abordar el concepto del miedo, algo subjetivo que va ligado a cada persona. En el caso del autor, lo definiría como ese soplido frio, que se siente en la nuca y recorre todo tu cuerpo, helando las terminaciones nerviosas, haciéndote sentir, débil, incapaz tan siquiera de articular un simple gesto o en ocasiones una simple mirada.



Una vez definido dicho concepto, el autor reflexiona acerca de esos desiertos y temores que le han acompañado a lo largo del tiempo. Con el principal objetivo de alejar esa cultura popular presente en nuestra sociedad, en la que se asocia y relaciona de manera directa el miedo, con lo oscuro y lúgubre. Representándolo al contrario, desde una mirada llena de luz, color y artificialidad.